Historia

Lo que sigue ha sido una recopilación de recuerdos del Sr. Wilfried Matthias:

A comienzos del año 1973 empecé a integrarme al Club Alemán de Obligado y al poco tiempo se formó un Grupo Juvenil que luego se convirtió en una Sub Comisión. Integraron este grupo: Esteban Kegler, Arnildo Reckziegel, Silvia Junghans, Helma Junghans, Wolfgang Urtlauf, Roland Urtlauf, Rita Dienstman, Carlos Thom, Rubén Kressin, Mirta Hofbauer, Betty Hofbauer, Mariane Ott, Aldino Teloken, Wilfried Matthias, entre otros jóvenes – de la época – que lo siguen siendo hoy todavía.

Como yo estaba estudiando por un tiempo en Alemania había visto los festejos de Octubre (Oktoberfest), y fiestas de la cerveza (Choppfest), me nació la idea de hacer una fiesta similar en el Club Alemán que se fue concretando de a poco y con el entusiasmo juvenil empezó la planificación.

La parte más difícil fue la financiera, ya que en aquel entonces se tenía que comprar el chopp al contado y para los barriles de madera, las serpentinas y el gas, se tenía que dejar una muy importante suma de dinero.

Posteriormente surgieron otras preguntas: ¿Cómo se arman los equipos para el expendio? ¿Qué tipo de gas se usa? Nuestra mano salvadora fue la de Ángel Segovia, quien tenía conocimiento del tema y se ofreció a enseñarnos. Su mejor alumno resulto ser Carlos Thom, quien en las fiestas que siguieron manejó las choperas en calidad de experto.

El hielo se tuvo que buscar de Encarnación en un pequeño camión y posteriormente enterrarlo bajo aserrín o cáscara de arroz ¡para que no se derritiera!

La infraestructura del club en esa época consistía en un pequeño salón donde había una cantina, una mesa con algunas sillas y la cancha de bowling, todos de madera. Y afuera, al costado del pequeño salón, habíamos hecho una cancha de Vóleibol con piso de piedras de arena, escenario propicio para la primera fiesta del chopp del Club Alemán de Obligado. La primera orquesta que tocó en una de nuestras fiestas del chopp fue el grupo musical Los Premiers.

El transporte del Chopp

El Sr. Eno Brönstrup era el representante de Pilsen para nuestra zona y el Sr. Jorge Küng el chofer de la empresa.

El día viernes antes de la fiesta, Jorge y yo nos largamos a Asunción para traer el Chopp, las serpentinas, el gas y otras bebidas. Después de cargar todo nos pusimos en camino de regreso, pero a más o menos 100 Km. de Asunción – y en medio de la nada – se rompió el camión. Nos pusimos a desarmar la parte afectada y se nos vino la noche, sin agua ni comida.

Jorge durmió en la cabina y yo debajo del camión. A eso de las tres de la mañana lo desperté al chofer, y dándole algo de dinero, lo mandé a Asunción en un transporte público para comprar los repuestos que faltaban. Para las diez de la mañana había vuelto con los repuestos, agua y algo para comer.

Una vez armado todo proseguimos el viaje pero cada media hora más menos parábamos para ajustar bulones.

En el club permanecían los presentes preocupados. Pero a las ocho de la noche llegamos. Ya había gran cantidad de público y por la curiosidad y novedad todos ayudaron descargar el camión.

Para las nueve de la noche ya empezamos a disfrutar de la fiesta y de las primeras manijas cargadas. ¿Quién iba a pensar en aquella época que, después de tanto sacrificio y aventura, la misma se convertiría en la fiesta más grande de nuestro club y en la mayor Choppfest del Paraguay?


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